masajes feng shui

Masaje DEPORTIVO

El masaje deportivo se diferencia de otro tipo de masajes por ser más profundo e intenso. Como norma general, se basa en las pautas del masaje sueco clásico e incorpora una combinación de técnicas de estiramientos, compresiones, fricciones, tonificaciones y técnicas más avanzadas de puntos de presión y Shiatsu.

Entendamos cómo opera la acción mecánica del masaje sobre la musculatura. Actúa de manera que activa la circulación, lo que favorece el intercambio de reacciones químicas y nutrientes (oxígeno y glucosa), acelera el proceso de eliminación de los productos de oxigenación, como el Dióxido de Carbono (Co2) y de otros productos de desechos que son nocivos para el músculo. Otro aspecto a considerar de este tipo de masaje, tiene relación con la fricción, ya que si friccionamos una zona, provocamos la liberación de Histamina, sustancia que provoca dos efectos: La vaso dilatación de los capilares y una acción calmante y analgésica sobre el sistema para-simpático.

Cada frotación aplicada a lo largo del riego del sistema venoso, ayuda a la circulación. Al aplicar el masaje, se provoca una presión incrementada en los vasos del área tratada y subyacente vacío en aquellos más apartados. Ambos cambios de presión contribuyen al riego fluido en los vasos venosos y permiten la entrada a nuevos fluidos procedentes de tejidos más profundos. En consecuencia, el incremento de flujo de retorno mejora el abastecimiento de sangre arterial que tiene que rellenar los vasos libres. Cuando los músculos están tensos o existe una presión en sus compartimentos, la circulación se inhibe en los tendones, ligamentos y músculos. Al hacerla más rica en oxígeno y sustancias vitales para la restauración y el crecimiento, el efecto de bombeo realizado con el masaje, es esencial para la recuperación de los tejidos y músculos.

También el masaje hace que las membranas se abran, facilitando el intercambio de fluidos y mejorando la expulsión de los desechos musculares como el Ácido Láctico, que se forma en los músculos durante e inmediatamente después de un ejercicio duro. Los fluidos oxigenados ricos en nutrientes, son entonces absorbidos con más facilidad. En definitiva, esta función normaliza el metabolismo del tejido y facilita su recuperación después de un entrenamiento o en competición.

Mediante las técnicas de masaje, también es posible devolver la elasticidad a las musculaturas duras y carentes de elasticidad, esto es importante en los tejidos que están constantemente sometidos a gran tensión en ciertas posiciones.

El masaje deportivo lo podemos diferenciar en 3 grupos:

Masaje Pre – Deportivo: El masaje que se realiza desde las 24 horas antes de la competición, hasta el momento antes del comienzo de la misma.

Masaje Post – Deportivo: Aquí deberíamos diferenciar entre los deportes de gran resistencia en los cuales el desgaste muscular y energético es muy grande y los deportes de pista. En los primeros: (Maratonianos, ciclistas, etc.), la actuación debe ser inmediata para intentar bajar el tono muscular, eliminar toxinas y dar al músculo una descarga. En los de pista: Se recomienda efectuar el masaje 24 horas a 48 horas después de la competición.

Masaje de mantenimiento: Es el que se realizar entre semana, es decir entre una competición y otra, pudiéndose efectuar todo tipo de maniobras y movilizaciones al deportista.

Actualmente son muchos los deportistas que han encontrado en el masaje deportivo un aporte a su rendimiento, pudiendo comprobar cómo han mejorado sus tiempos de competencia, mejorar sus resultados, disminuir las lesiones y recuperarse de éstas en menor tiempo, etc. Los deportistas que han incorporado el masaje como parte de su entrenamiento, indican que el masaje deportivo forma ahora parte de sus vidas y es un complemento esencial para ser mejores deportistas.

Entonces ¿qué esperas para comenzar a incluir el masaje en tu rutina deportiva?